agosto 16, 2026

Industria

OpenAI lanzó Codex Micro, su primer dispositivo físico: un teclado para programar con agentes de IA

La compañía de inteligencia artificial OpenAI dio un paso inédito en el mercado tecnológico con el lanzamiento de Codex Micro, su primer dispositivo físico, enfocado en desarrolladores de software. Se trata de un teclado de edición limitada, surgido de una colaboración con el fabricante de teclados mecánicos Work Louder, dirigido a quienes emplean agentes de inteligencia artificial para escribir, revisar y gestionar código. El aparato ofrece controles físicos dedicados que permiten realizar acciones habituales de programación sin depender de los menús en pantalla.

Un teclado con luces que siguen el estado del código

El dispositivo cuenta con 13 interruptores mecánicos, un joystick, un dial rotatorio y un sensor táctil. Seis teclas iluminadas reflejan el estado de las tareas de codificación: muestran si una acción está en proceso, ha terminado, requiere revisión o presenta errores. Mike Di Genova, cofundador de Work Louder, explicó en un video difundido por la empresa que esas luces proporcionan una «vista en tiempo real de los hilos de Codex».

Funciones y personalización

Codex Micro permite asignar teclas programables a funciones frecuentes, como enviar mensajes, aceptar o rechazar cambios de código y utilizar la función de pulsar para hablar. El paquete incluye 32 teclas intercambiables con temática de Codex, y todas las funciones pueden personalizarse mediante la aplicación de escritorio de ChatGPT. El joystick facilita la navegación y el dial ajusta el nivel de razonamiento del agente de IA, mientras que un acceso directo activa la grabadora de voz para dar instrucciones habladas a los agentes. La empresa no reveló cuántas unidades estarán disponibles ni la duración de la edición limitada; el dispositivo se ofrece con dos tipos de interruptores —mecánicos con clic o silenciosos—, según las preferencias de escritura de cada usuario.

La estrategia de hardware de OpenAI

Este lanzamiento marca la primera incursión de OpenAI en el hardware comercial, aunque está desvinculado de su proyecto más ambicioso junto al diseñador Jony Ive. Ese desarrollo, aún en fase temprana, apunta a un dispositivo de consumo general con inteligencia artificial y fue objeto de controversia legal tras la demanda de Apple, que acusa a OpenAI de utilizar información confidencial sobre su hardware; la compañía rechazó esas acusaciones. Algunos informes anticipan que ese futuro dispositivo será un asistente portátil y sin pantalla, pensado para mantener conversaciones naturales con ChatGPT, con cámaras y sensores para captar el entorno del usuario. El diseño está a cargo de extrabajadores de Apple, tras la adquisición por parte de OpenAI de la startup io, fundada por Jony Ive.

Un controlador especializado, no un reemplazo

Con Codex Micro, OpenAI apuesta a que el hardware especializado facilita y optimiza la programación asistida por inteligencia artificial. El dispositivo no pretende reemplazar un teclado tradicional, sino complementar el entorno de trabajo de los desarrolladores, permitiendo gestionar múltiples agentes de IA y operaciones habituales a través de controles físicos, y reduciendo la dependencia de los menús de software. «Esta edición limitada representa una nueva etapa en la forma en que los programadores interactúan con la inteligencia artificial», subrayó Di Genova.