agosto 16, 2026

Industria

Un sistema de impresión 3D promete levantar la estructura de una casa de hormigón en 48 horas

La construcción de viviendas en Argentina atraviesa una posible transformación con la llegada de Grondplek, una empresa que impulsa un sistema capaz de montar la estructura de una casa de hormigón de 120 metros cuadrados en apenas 48 horas. El proyecto está liderado por Mateo Salvatto y se apoya en tecnología de impresión 3D aplicada a la obra civil, con el objetivo de acelerar procesos, reducir costos y responder a la creciente demanda habitacional en un contexto de altos precios en el sector.

Cómo funciona la impresión 3D de hormigón

El corazón del modelo es un sistema de impresión 3D de gran formato que permite construir muros, paredes y estructuras internas mediante la deposición capa por capa de una mezcla de cemento y aditivos, siguiendo un diseño digital. La tecnología, originaria de Europa y adaptada a estándares regionales, elimina etapas tradicionales como el uso de encofrados y los tiempos de secado prolongados, lo que reduce el desperdicio de materiales y la necesidad de mano de obra intensiva. De acuerdo con datos de la empresa, el método permite reducir más de un 30% los tiempos de obra frente a la construcción convencional y optimizar el uso de materiales al depositar únicamente la cantidad necesaria de mezcla.

Qué cambia en el trabajo de construcción

El sistema permite completar la denominada obra gris —estructura, muros y divisiones— en 48 horas, aunque no incluye instalaciones eléctricas, plomería ni terminaciones. El modelo no elimina el trabajo humano, sino que lo reorganiza: la operación requiere técnicos para ajustar mezclas, operadores de maquinaria y especialistas para las etapas finales. En ese sentido, la automatización desplaza tareas físicas intensivas hacia roles más técnicos y de supervisión. Universidades como la Nacional de La Plata y el gobierno bonaerense ya exploran proyectos de vivienda con sistemas similares, aprovechando la capacidad de construir estructuras en serie y edificios de hasta tres pisos.

Aplicaciones más allá de la vivienda

La impresión 3D de hormigón no está pensada únicamente para viviendas particulares: también puede utilizarse para fabricar piezas destinadas a obras de infraestructura, como drenajes, cámaras, muros y otros componentes industriales. Las viviendas pueden incorporar doble pared con cámara de aire para mejorar el aislamiento térmico y acústico, y están diseñadas para soportar condiciones sísmicas. La empresa ya produjo más de 500 metros cúbicos de hormigón impreso y alrededor de 1.400 piezas para distintos usos, y mantiene acuerdos con empresas y organismos que buscan incorporar la tecnología en proyectos de infraestructura y vivienda.

Un cambio de paradigma con condicionantes

La impresión 3D de hormigón ya se utiliza en mercados como Estados Unidos, Japón y Europa, y comienza a expandirse en América Latina a través de Argentina, Uruguay y Paraguay como primeros nodos regionales. El sistema propone una reducción de hasta el 30% en costos de construcción y una disminución de alrededor del 35% en los tiempos de obra, al mismo tiempo que reduce desperdicios y optimiza materiales. No obstante, su adopción masiva aún depende de la escala productiva, el desarrollo regulatorio y la comparación con modelos tradicionales. La alianza entre empresas privadas, universidades y gobiernos abre un escenario de expansión para esta tecnología, proyectada no solo para vivienda sino también para infraestructura urbana e industrial.