octubre 18, 2026

Sociedad

Murió Piero a los 81 años: el velatorio es este jueves en Belgrano y el viernes lo despiden en la Recoleta

El cantautor Piero De Benedictis, conocido como Piero, murió el miércoles 7 de octubre a los 81 años. Será velado este jueves 8, entre las 12.30 y las 20, en la Sala Velatoria Lázaro Costa, en O’Higgins 2842, en el barrio porteño de Belgrano. El cortejo fúnebre partirá el viernes 9 a partir de las 11 hacia el cementerio de la Recoleta. Su obra unió la canción popular con una mirada social y política y dejó títulos que atravesaron generaciones, como «Mi viejo», «Para el pueblo lo que es del pueblo», «Llegando llegaste», «Pedro Nadie» y «Que se vayan ellos».

De Gallipoli a Allen

Nacido como Piero Antonio Franco De Benedictis el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, en la región italiana de Apulia, llegó a la Argentina a los tres años con su familia. Vivió primero en Banfield, en el sur del conurbano bonaerense, y luego en Allen, Río Negro, donde hizo la escuela primaria y tuvo sus primeras experiencias musicales. Más tarde ingresó al seminario, con pasos por Viedma y Villa Devoto, una formación religiosa que convivió con sus inquietudes artísticas y su sensibilidad por los problemas sociales.

«Mi viejo» y el salto a la popularidad

Debutó profesionalmente en 1964 en programas de televisión como Remates musicales, donde interpretaba canciones italianas. El punto de inflexión llegó a fines de esa década, cuando conoció al periodista y escritor José Tcherkaski, con quien formó una sociedad creativa central para su repertorio. En 1969 editó su primer álbum, Mi viejo, cuya canción homónima lo proyectó en la Argentina y en América Latina y se convirtió en una de las composiciones más difundidas de la música popular argentina. Después llegaron «Juan Boliche», «Vengo», «Tengo la piel cansada de la tarde» y «Llegando llegaste». En 1970 ganó el primer puesto y los tres Gallos de Oro del Festival Internacional da Canção de Río de Janeiro con «Pedro Nadie», y ese mismo año actuó en la película El profesor patagónico, de Fernando Ayala, junto a Luis Sandrini, en el papel de un joven sacerdote cantante.

La canción de protesta

En los primeros años de la década de 1970 su obra tomó un rumbo más explícitamente político. Los álbumes Coplas de mi país (1972) y Para el pueblo lo que es del pueblo (1973) reunieron canciones sobre la desigualdad, la persecución política, la violencia estatal y las dictaduras de la región, como «Los americanos», «Las cosas que pasan» y «Que se vayan ellos». «Para el pueblo lo que es del pueblo» se convirtió en uno de sus temas más asociados a las luchas sociales y a la tradición de la canción de protesta latinoamericana.