octubre 17, 2026

Sociedad

A 59 años del fusilamiento del Che Guevara en La Higuera: cómo se dio la orden y qué pasó con su cuerpo

El 9 de octubre de 1967, cerca de la una de la tarde, el sargento del Ejército boliviano Mario Terán fusiló a Ernesto «Che» Guevara en la escuelita rural de La Higuera, un pueblo de casi treinta ranchos de adobe a unos dos mil metros de altura en los Andes bolivianos. El Che, que tenía 39 años, había sido herido y capturado el día anterior en la Quebrada del Churo. La orden de matarlo llegó desde La Paz a través de un mensaje cifrado, y en la decisión participó la CIA.

El código y la orden

Según reconstruyó Infobae, las comunicaciones por radio entre Vallegrande y la cúpula militar boliviana usaban un código numérico: el 500 identificaba al Che, el 600 significaba mantenerlo con vida y el 700, eliminarlo. En la madrugada del 9 de octubre, un parte pidió instrucciones, y el presidente de Bolivia, René Barrientos Ortuño, ordenó responder: «Orden presidente Fernando 700». El coronel Joaquín Zenteno Anaya transmitió a Terán la orden de ejecutarlo, y el agente de la CIA Félix Ismael Rodríguez, que usaba el alias de «Capitán Ramos», le indicó disparar del cuello hacia abajo para simular que había muerto en combate. Años después, Terán le contó a la revista Paris Match que dudó 40 minutos antes de cumplir la orden y que, al entrar, el Che le dijo: «¡Serénese y apunte bien, va a matar a un hombre!».

De Rosario a la Revolución Cubana

Guevara nació en 1928 en Rosario, en una familia acomodada, y pasó su juventud en Córdoba; el asma lo acompañó desde chico. Siendo estudiante de Medicina de la UBA recorrió América Latina en moto con su amigo Alberto Granado, y las condiciones de los mineros de Chuquicamata y de los enfermos del leprosario de San Pablo lo marcaron. Se recibió de médico en 1953 y en Guatemala presenció el golpe contra Jacobo Arbenz, orquestado por la CIA. En México conoció a Fidel y Raúl Castro, se sumó al Movimiento 26 de Julio, viajó a Cuba en el yate Granma en 1956 y en 1958 encabezó a los combatientes de la Batalla de Santa Clara. Tras la Revolución fue presidente del Banco Nacional y ministro de Industrias. En 1965 renunció a sus cargos y a la ciudadanía cubana, combatió en el Congo y luego entró a Bolivia con una identidad falsa para comandar el Ejército de Liberación Nacional, sin el apoyo del Partido Comunista Boliviano ni de los campesinos.

El cuerpo y los restos

Tras el fusilamiento, el cuerpo fue trasladado en helicóptero a Vallegrande y exhibido durante dos días en la lavandería del Hospital Señor de Malta, donde militares y agentes de inteligencia posaron para fotos junto al cadáver. Las imágenes recorrieron el mundo. El 10 de octubre le amputaron las manos para identificarlo por sus huellas, y el 11 de octubre fue enterrado en secreto, junto a seis compañeros, en una fosa común en el aeródromo de Vallegrande, porque Bolivia temía que su tumba se convirtiera en un santuario. Treinta años después, el Equipo Argentino de Antropología Forense y científicos cubanos encontraron la fosa e identificaron sus restos, que en julio de 1997 fueron trasladados a Cuba e inhumados en el Mausoleo de Santa Clara. Terán murió en 2022.